OR TESHUVA
  ¿Que es Toráh?
 

I

Introducción al término: Toráh

La palabra Toráh tiene una historia interesante. La raíz de la palabra es 'yarah',que significa "disparar al blanco".   Cuando alguien le dispara al blanco, trata de dirigir la flecha, y así el significado de la raíz de la palabra Toráh es "la correcta dirección" y por eso la palabra significa "enseñanza", "doctrina", "ley" o"el camino derecho"    Por eso los griegos la traducen como "nomos," ley.    Un dato interesante es que la raíz Hebrea para "pecado" es "errar" al blanco, esa es la razón por la que en toda la Biblia cuando veamos la palabra pecado esta exactamente significa: Desobediencia a la Ley de Di-s (1 Juan 3:4)   La actitud del Judío en la vida, metafóricamente hablando, es "disparar" al blanco, algunas veces “acierta” y algunas veces "yerra."

¿Qué es La Toráh?

La Toráh, físicamente hablando, es un rollo hecho de piel de animal koshér (aprobado), donde un "sofér" escribe unas 792,077 letras.  Todas las copias de la Toráh en todas las sinagogas del mundo tienen exactamente el mismo texto, en donde ni una sola letra es diferente entre ellas.    El término Toráh también se utiliza para referirse a toda la Ley o Instrucciones del Eterno, para que nos vaya bien.   En su más estricto sentido Toráh se refiere a los cinco libros de Moshé Rabénu, que en hebreo y español son: Bereshit-Génesis, Shemót-Éxodo, Vayiqrah-Levítico, Bemidbar-Números y Devarim-Deuteronomio.   También se puede utilizar la palabra para referirse a la Biblia entera (los cinco libros, los profetas y los hagiógrafos, también conocidos como "Tanáj", dentro de la sección de estos hagiógrafos se pueden incorporar los Escritos de los Emisarios mayormente conocidos como nuevo testamento.   Y en un sentido más amplio, puede aludir al cuerpo total de las enseñanzas y leyes judías.    En su acepción más profunda, Toráh es la raíz y núcleo espiritual y, el mundo, su expresión física.   Es el anteproyecto, el material genético del mundo.   La causa de la realidad.

La Toráh es el refugio espiritual de Israel, como pueblo escogido por el Eterno.    De acuerdo a las leyes de la Toráh, cuando un israelita mataba sin querer a su prójimo, debía buscar asilo en una de las "ciudades de refugio."   Allí podía vivir sin temer al ataque del vengador. Allí permanecería hasta la muerte del Sumo Cohén (Servidor del Templo), y tan sólo después podía andar libremente por cualquier parte de la tierra sin temer al ataque del vengador. Incluso para el homicida premeditado, sobre cuya cabeza pesaba la sentencia de muerte, podía vivir en la ciudad de refugio hasta que su juicio terminara, sin temer a la revancha del vengador.   La Toráh ordena destinar seis ciudades con fines de refugio; tres de ellas en la margen oriental del Jordán, (Devarim/Deuteronomio 4:41).   Los caminos que conducían a las ciudades refugio eran lisos y amplios, para facilitar una veloz huida y arribo a la misma. Además, la Toráh ordena que en todas las intersecciones se ubiquen grandes carteles, donde, con claridad esté escrito: "Refugio, Refugio."

Como dijimos antes, tal como existe un refugio en nuestro mundo físico para proteger al que mató sin querer, también existe un refugio en el sentido espiritual, similar en sus detalles.   Así como es posible que una persona mate a otro, también existe la posibilidad de que alguien despoje a otro de su alma.   Puede suceder que la persona se despoje de su propia alma. Su conducta incorrecta y sus costumbres indeseables lo llevan a una muerte espiritual.    Se reseca y marchita al tiempo que se distancia de la vida del espíritu y se entrega a una vida materialista, desenfrenada y estéril.

Para ese "asesino", que se quita la vida espiritual, la Toráh, Árbol de Vida, constituye un refugio espiritual, seguro y protegido.   Aún en el estado más grave, el israelita como el gentil deben recordar que el camino hacia el refugio está abierto y es YESHÚA.   Es un camino amplio y agradable.  En cada bifurcación del mismo se yergue un enorme cartel que ilumina los ojos y sobre el que está escrito: REFUGIO, REFUGIO.

¿Qué es en sí la Toráh?

La Toráh dice en Devarim/Deuteronomio 30:15:

-          "Observa que Yo puse ante ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal, y elegirás la vida".

El final del versículo resulta extraño: ¿qué necesidad tiene la Toráh de indicar: "y elegirás la vida"? En toda bifurcación de caminos, en toda situación en la que el libre albedrío del israelita o del gentil le da la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, la Toráh le indica: "y elegirás la vida". ¡Entra en la ciudad refugio, elige por la vida eterna, y estarás salvado!   La Toráh entonces es en sí misma "El Camino" por el que deben andar todos aquellos que han entrado por "la puerta" (Yeshúa) y tienen la experiencia de la salvación (El perdón de los pecados).

YHVH (ADONAY), que ordena y aconseja al Israelita y al gentil  "y elegirás la vida", le brinda también la capacidad de poder sobreponerse a las tentaciones y ascender por el camino correcto a través del Espíritu Santo quien capacita al creyente para vivir esta vida de santidad.    Esta asistencia Divina no niega el principio del libre albedrío.    Cada persona puede comportarse como lo desee y es artífice de las consecuencias.  Tan sólo mostrando la intención de acercarse a la dirección correcta, cuando da un paso hacia la "ciudad refugio", YHVH (ADONAY) lo ayuda a elegir el buen camino.   Debemos recordar que Ha Kadosh Baruj Hu (El Santo Bendito Es) se maneja con el hombre "medida por medida," de acuerdo a sus actos.   Un hombre que espera la ayuda y la dirección de YHVH (ADONAY), está obligado a comportarse de la misma manera.   No puede bastarle con que su situación personal sea correcta y decir: ¡Yo estoy salvado! Recae sobre él la responsabilidad de ayudar a su semejante, conocer su estado espiritual y estimularlo según sea necesario.   Así como todos comprendemos que debemos ayudar al prójimo cuando tiene un problema económico o social, también debemos recordar que su problema espiritual no es menos importante.  Aun cuando su semejante no sea consciente de su estado real, hay que llamar su atención con cariño y suavidad para poner a su alcance la posibilidad de transitar por el camino que lo conducirá a la "Ciudad refugio".

¿Que contiene la Toráh?

La Toráh cuyo significado correcto es “Instrucción” traducido al griego como “NOMOS” y de ahí al español como LA LEY, es como el judaísmo llama a los primeros cinco libros de la Biblia, que en la lengua griega fueron apodados "el pentateuco" que quiere decir: Cinco Libros, el contenido esencial de la Toráh son los MITZVOT/MANDAMIENTOS o designaciones divinas establecidas para toda la eternidad, se estipulan en un orden 613 Mandamientos, quienes no los conocen piensan que si 10 no han podido guardar ¿Cómo guardarían 613?.   Algunos ignorantes de la Toráh cuando uno les hace referencia a ella y a la obediencia a sus designaciones saltan con la clásica excusa: “nadie puede guardar la Ley” o “¿usted guarda los 613 mandamientos?”    Estos 613 mandamientos, no todos son aplicables hoy.   Algunos son aplicables solo en tierra de Israel, otros para El Templo, otros para los Cohaním, otros para los varones del pueblo y otros para las mujeres.   Y de todos ellos muchos forman ya parte de la vida regida por la conciencia en los seres humanos. 

De los libros que componen la Toráh en su contenido encontramos: El Génesis, que enseña en su primera parte los orígenes o comienzos de la creación (cielo y tierra) y de la humanidad, y en  una segunda parte la historia de los patriarcas evocando los grandes e importantes hombres de la antigüedad que han contribuido con el desarrollo del plan de YHVH (ADONAY) Elohim (Di-s): Abraham  (capítulos 12 al 25) Isaac y Jacob (capítulos 25 al 36) y José (capítulos 36 al 50).   El Éxodo, que narrando la travesía del desierto (cap.15 al 18) entrelaza dos importantes temas uno la liberación del pueblo de Israel del yugo de la esclavitud egipcia (cap. 1 al 15 y dos la Alianza en el Sinaí (cap. 19 al 40).   El levítico, presenta el conjunto de leyes y normas que habrán de regir a los israelitas incluyendo a los Cohaním (servidores del Templo/sacerdotes) en cuanto a sacrificios, fiestas, pureza y santidad algunas de estas leyes o normas han sido puestas en pausa debido a la primera venida del Mesías Yeshúa y su sacrificio en el madero del calvario y debido a la falta de Templo en Jerusalén, pero no por ello quedan anulados los principios que hay dentro de estos mandamientos divinos los cuales son eternos.

Números, continua con la narración del Éxodo, luego del censo del pueblo (cap. 1 al 4) y por último Deuteronomio, el cual contiene el código de leyes civiles y espirituales todo ello enmarcado en el gran discurso de Moisés que hasta hoy nos ha ilustrado y enseñado las maravillas del Di-s Altísimo que invocamos.   La Toráh reproduce la historia de esos hombres, de esos sucesos y de esos lugares que YHVH (ADONAY) (El Eterno) determinó, para el cumplimiento de su obra, la relación que El, El Eterno tuvo con ellos, la relación que tuvo para con los primeros tiempos del pueblo de Israel, las promesas, las alianzas.   Por ello y por mas La Toráh es útil y está más vigente que nunca en todas la religiones aunque estas niegan su validez o apego a la misma, es útil no solo como respuesta a los problemas e interrogantes universales: sentido de la vida, del mundo, del sufrimiento, de la muerte, de cuestiones específicas de los israelitas, sino también y en gran manera parra el entendimiento claro y preciso del advenimiento y obra del Mesías Yeshúa.

¿Para quién es La Toráh?

En la Toráh encontramos escrito en Bemidbar/Números 15:16:

-          "Una sola ley habrá, una sola ordenanza, para vosotros y para el extranjero que reside con vosotros."

En hebreo existen varias palabras para extranjero y una de ellas es “Guer”  es el que residía dentro del Pueblo de Israel y voluntariamente había abrazado los pactos, incluyendo el de la circuncisión física este era llamado “converso”.   Aquí podemos ver a la luz de las Escrituras lo que era y debe ser una “conversión”.   Ahora la pregunta que podría surgir es  ¿Está vigente hoy en día dicho pasaje?     Por supuesto que sí.  Sólo que bajo el actual Pacto Renovado,  la cosa ya no es tan sencilla como antes.   Los requisitos se han ampliado.   El foráneo (ajeno/extranjero),  al igual que todo israelita,  están ambos en la misma ley y las mismas ordenanzas al retornar a los pactos del Eterno.   ¿Por qué razón? Por la razón que YHVH (ADONAY) es inmutable. (Malaquías 3:6-7)

La Toráh entonces es para todo aquel que quiera, no solo para el judío sino también para el no judío.   Para una persona realmente inmersa y dotada del Ruaj Ha Kodesh/El Santo Espíritu (que no es otra cosa que estar convertido al Mashiaj o "circunciso de corazón") es imposible que voluntariamente continúe infringiendo la Ley sin llegar a arrepentirse.   Actualmente vivimos el momento profético justo cuando los electos de Ha Kadosh Baruj Hu/El Santo Bendito Es reconocerán su identidad en Yeshúa y harán teshuvá (retornarán a la obediencia).

Conclusión:

La Toráh  no está "solo en la Tierra" o "solo en el cielo" como algunos erróneamente creen está tanto en el cielo como en la tierra,  pero fue dada aquí en la Tierra inicialmente al hombre, y posteriormente al pueblo de Israel para preservarla y practicarla como nación divina.   La Toráh nos revela que el Plan de YHVH (ADONAY) nunca ha consistido  en llamar a toda la humanidad al mismo tiempo.   El plan del Eterno es que hayan muchas naciones en la tierra: muchas en ignorancia o desobediencia  pero solo un "pueblo"  remanente,  obediente y apartado ese pueblo es Israel.

La Toráh permanece.   No es "solo para los judíos,"  ni "solo para los de la Tierra."  La Toráh contiene las leyes permanentes e inmutables de YHVH (ADONAY) que sirven de base para su gobierno celestial,  y todo ciudadano celestial que hoy ha aprendido a vivir por ellas,  continuará viviendo por ellas en el mundo del mañana. 


 
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