OR TESHUVA
  Separación de Di-s y El Hombre
 

La Separación entre El Eterno y El Hombre

Introducción:

El hombre hecho a imagen y semejanza de El Hijo de Dios, fue creado recto, santo y justo, lleno de verdad e inocencia (Qohélet/Eclesiastés 7:29) Sin embargo aunque el hombre fue recto, a la vez era susceptible a las tentaciones razón por la cual fue sometido a prueba (Bereshit/Génesis 2:15-17) El propósito de probar al hombre  fue para mirar su virtud y transformar su naturaleza en un carácter santo.   La naturaleza moral es el resultado de la creación por nacimiento, pero el carácter moral es el resultado de la prueba libre por elección de lo bueno en la presencia de lo malo.  

El problema de cómo el pecado entró en el universo es un asunto en el cual cada sistema encuentra obstáculos. Sin embargo, solamente la Biblia provee una explicación razonable.   El pecado entró primeramente en el universo en la rebelión de algunos de los santos ángeles guiados por Satanás, lo cual ocurrió bastante antes de que el hombre fuera creado.  Los  primeros capítulos del génesis registran la caída en el pecado por Adán y Eva.  ¿Pero cuál fue el pecado o como cayeron en él?

Adán, antes de la caída

El Eterno creó al hombre moral con la oportunidad de poseer vida eterna, puesto en el huerto del Edén ¿Cómo definía su moralidad? Obedeciendo al mandamiento divino, El Eterno había plantado junto con los demás árboles El Árbol de la Vida (Bereshit/Génesis 2:9) del cual hubiera participado y con ello vivir para siempre (Bereshit 3:22).   Esto lo hubiera logrado si hubiera permanecido fiel a Su creador pues estaba advertido sobre ello (Bereshit 2:17) por lo tanto si el hombre permanecía fiel alcanzaba la vida eterna pero si sucumbía en la prueba encontraría la muerte por su deslealtad.    El primer hombre y la primera mujer fueron unidos como “una sola carne” y según el concepto divino esto es lo que constituye la verdadera unidad incluso entre El Padre celestial y Su amado Hijo (Yojanán/Juan 10:30) (Galatiyim/Gálatas 3:28).

El hombre dado que fue hecho a la imagen de Dios Hijo, tenía una personalidad completa y la capacidad moral de tomar decisiones.   En contraste con El Eterno quien no puede pecar tanto el hombre como los ángeles (mensajeros celestiales) podían pecar (Yeshayahu/Isaías 14:12-14) (Yejezqel/Ezequiel 28:15) (Yahudah/Judas 6).   Debido al hecho de que Luzbel y los ángeles que le siguieron pecaron primero, el hombre no originó el pecado, pero se convirtió en un pecador (desobediente a la voluntad de Dios) debido a la influencia satánica.   El hombre fue vencido por la tentación, no paso la prueba, sucumbió a la seducción en las que atrae el pecado: el hecho de que el fruto era bueno para comer apelo a la “concupiscencia de la carne”, el hecho de que era agradable a los ojos apelo a la “concupiscencia de los ojos” y el poder del fruto del árbol de hacerlos sabios apelo a la vanagloria de la vida (Bereshit/Génesis 3:6) (Yojanán Alef/1 Juan 2:16)   Yeshúa paso la misma seducción pero el pudo vencer el pecado en la carne (Matityahu/Mateo 4:1-11).   Puesto que el hombre fue creado con capacidad de decidir ser fiel o no al Eterno, puede echar mano de la vida eterna haciendo el bien (obedeciendo a Dios) o recibir la muerte si que es que hace lo malo (desobedeciendo a Dios). (Jazon Hitgalút/Revelaciones 22:14) (Yojanán Alef/1 Juan 3:4-10).

Adán después de la caída

Cuando Adán y Eva pecaron perdieron su bendito estado en el cual ambos habían sido creados y vinieron a ser objeto de varios cambios trascendentales.    El hombre cayó bajo el dominio de la muerte espiritual y física (Bereshit/Génesis 2:17)  Al pecar Adán y Eva fueron separados de Dios (muerte espiritual) y a su debido tiempo sufrieron el castigo de la muerte física el acto por el cual el espíritu es separado del cuerpo y en consecuencia la persona, o ser existente como hombre o mujer perece (alma).   Una lucha comenzó entre Dios y Satán por la vida del hombre (Bereshit/Génesis 3:14).   Más Dios diseño un plan por el cual el hombre podría cubrir sus faltar para luego enviar a quién pagaría la pena del pecado: la muerte.   Lo primero se refiere al sistema de sacrificios de animales mencionados en la Miqráh y lo segundo a la venida del Mesías para redimir al hombre, la gracia (favor inmerecido) de Dios es manifiesta en lo primero pero está completamente encarnada en lo segundo.

La caída de Adán no solo afecto su persona, sino la llegada de su descendencia (Bereshit/Génesis 3:16) y también a la tierra (Romiyim/Romanos 8:22)   En consecuencia la raza humana esta destituida de la gloria de Dios (Romiyim 3:23), al perder su justicia y santidad perdió la comunión con El Eterno, atrayendo dolor, sufrimiento y muerte sobre si y sobre toda su descendencia (Romiyim 5:12).

Conclusión:

La caída de los hombres no se efectúa cuando cometen su primer pecado, hemos nacido en pecado como criaturas procedentes de Adán.   Los hombres no se convierten en pecadores (violadores de la Ley de Dios) por medio de la práctica de algún pecado (desobediencia a algún mandamiento de Dios) sino que ellos pecan debido a que por su naturaleza ellos son pecadores.   Por gracia (favor inmerecido) solo los niños cuyo sentido del bien y el mal aún no está concientizado tienen derecho a la gloria del Eterno, mas debemos advertir que ningún niño necesita que se le enseñe a pecar, pero cada niño(a) tiene que ser estimulado a realizar el bien.

Los santos juicios del Eterno tienen que caer sobre los pecadores no redimidos: por causa del pecado imputado, por causa de la naturaleza pecaminosa que todos han heredado, por causa de que todos están bajo pecado y por causa de sus propios pecados, sin embargo, el pecador puede escapar de ellos por medio del Mesías Yeshúa, está es la Besorah (Buenas Nuevas – Evangelio): Que por medio de Yeshúa, toda la raza humana puede reconciliarse con Dios y luego de ello poder ahora vivir de acuerdo a su voluntad y así alcanzar la vida eterna.


 
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