OR TESHUVA
  3. El Eterno es Uno y Unico
 

II
El Eterno es Uno y Único


No hay ningún pasaje de la Toráh más conocido por los judíos que el Shema.   Lo decimos todos los días en dos oportunidades dentro de nuestras plegarias y según nuestra tradición debería ser lo último que decimos antes de morir.  El Shema realmente representa la esencia de lo que los judíos creemos y si bien el judaísmo no posee dogmas lo más cercano a un dogma es lo que articulamos al decir el Shema.

En el contexto de la Toráh el Shema es parte de un largo discurso que Moisés le dice a los hijos de Israel antes de morirse y antes que ellos entren a la Tierra Prometida. Moisés les dice básicamente lo siguiente: tengan reverencia por Di-s, cumplan la “instrucción” de Dios (Tora se traduce literalmente como “instrucción”) y les va a ir muy bien. Luego Moisés proclama: Escucha Israel: Adonai nuestro Dios Adonai es Uno.   Como estamos tan acostumbrados a decir esto todos los días podemos caer en la desgracia de simplemente decir estas palabras como algo mecánico sin realmente comprender el significado de lo que estamos diciendo. Es más, creo que el significado no es tan obvio para muchas personas ya que son capaces de deformar y hasta pervertir el significado del Shema.

Él es Uno y Único

Decir ADONAI es Uno es la traducción más directa del hebreo original para el número 1 que se dice ejad.   Pero traducir ejad como Uno cuando nos referimos a Al Eterno es bastante complejo de entender.    Lo que el Shema clama en realidad no es que Di-s es Uno sino que es Único. Uno y único son dos cosas distintas. Dios es el único Dios para el pueblo judío. Cuando decimos  que Adonai es ejad  estamos diciendo que nuestro Dios es exclusivamente nuestro único Dios. De hecho la mejor traducción del Shema sería algo así: Oye bien Israel: Adonai es nuestro Dios, Adonai únicamente 

Esta formulación enfatiza así la relación de Israel con Di-s seguido de la esencia del propio Di-s.   Para Israel solo El Eterno es Di-s.   No solo que no hay otro sino que ni siquiera hay otra cosa.   Este es el motivo por el cual tenemos que amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todos nuestros medios.   El Eterno es único, no es dos ni más de dos, sino que es único, no siendo su unicidad como la unidad de los seres que existen en el mundo: a) No es unidad que comprenda muchos particulares que sean uno.   b) No es unidad material que puede ser dividida en partes o en dimensiones.   Sino que Él es una unicidad que otra unicidad como la Suya no existe, sus atributos, su carácter, su poder, ES UNO CON EL, HACIENDOLE UNICO ASI MISMO.  

Cierto líder mesiánico enseñaba que El Eterno podía despojarse de su gloria, de su santidad, su majestad, su poder, pensar que El Eterno puede separarse de Su santidad y de su gloria para venir a habitar entre pecadores es una herejía contraria a la Santidad de ADONAI, pues las Escrituras declaran que El Es Santo y su santidad no da lugar al pecado.   Aun cuando la Shekhina se manifestaba en el Mishkán si el Cohén no estaba en Kedushá (santidad) ahí moría, porque la gloria de ADONAI, la santidad de ADONAI son una con la Shekhina, tal como lo declara la fe judía: Y EL ES UNO Y NO HAY OTRO QUE SE LE COMPARE NI SE LE IGUALE, SIN PRINCIPIO Y SIN FIN, LA POTESTAD Y EL DOMINIO SON SUYOS, SIN COMPARACION NI SEMEJANZA, SIN ALTERACION NI MUTABILIDAD, SIN CONJUCIÓN NI DIVISION.

Si ADONAI puede dejar su gloria y su santidad para venir a estar entre hombres, entonces ADONAI no es uno y se divide a sí mismo, conceptos como estos dieron lugar a herejías como la trinidad: DI-S ES TRES PERSONAS y la binidad: YHWH YAHSHÚA uno es.

ADONAI no puede dividirse así mismo

La idea judía de que Él Eterno es Uno es que Ha Kadosh Baruj Hu es uno e indivisible. No podemos dividir a Di-s en partes separadas, donde cada parte de Di-s es desigual a cada una de las otras partes, pero de alguna manera son una y la misma. Las Escrituras hebreas describen Al Eterno como UN absoluto, pero el cristianismo describe la idea cristiana de Di-s como divisible en tres partes, llamada Trinidad y algunos mesiánicos que no quieren dejar ese concepto trinitario lo han disfrazado bajo el concepto de Binidad, YHWH despojándose de su gloria (como si pudiera dividirse o separarse de ella) se hizo carne y es Yeshúa, tal idea no tiene origen en las Escrituras sino en la mente de aquellos que quieren usar las Escrituras para enseñar tal concepto como demostraremos ahora.

En el Testimonio de los Emisarios, Yeshúa afirma en un punto tener un conocimiento diferente de las otras partes de la Trinidad Cristiana así como de la binidad de algunos mesiánicos, por ejemplo, Testimonio de Matityahu (Mateo) 24:36 y Testimonio de Marqos (Marcos) 13:32.   En otro verso, Yeshúa no tiene el mismo poder que las otras partes de la Trinidad Cristiana, y mucho menos de la idea de que YHWH es Yeshúa, por ejemplo, Testimonio de Uri (Lucas) 23:34.   Y en Testimonio de Matityahu 26:42, la voluntad del Hijo no es igual que la voluntad del Padre.   De hecho, el propio Yeshúa a menudo se contrasta con el Padre, por ejemplo, en Testimonio de Yohanán (Juan) 14:28, o Uri (Lucas) 18:19.   

Por otra parte, Yeshúa supuestamente dijo que el castigo por blasfemar contra una parte de la Trinidad de la trinidad cristiana o binidad de algunos mesiánicos no tiene el mismo castigo por blasfemar contra la otra parte de la Trinidad o la binidad.   En las Escrituras Hebreas, sin embargo, El Eterno es Uno, como se lee en Deuteronomio 6:4, así como en Isaías 44:6.   Algunos pueden decir que, como ejemplo, un hombre llamado Bill Jones puede ser “papá” para sus hijos, pero “cariño” para su esposa, y “Sr. Jones” para sus empleados.   Sin embargo, en todos los casos, Bill Jones tiene el mismo conocimiento, el mismo poder, y la misma voluntad.   Y esto no lo vemos en las tres partes que componen la supuesta trinidad de UN SOLO ELOHIM, y mucho menos vemos UNICIDAD en las diferencias entre YHWH y Yeshúa por lo tanto es totalmente un error decir que YHWH y Yeshúa son El mismo.

Los cristianos pueden decirnos a quienes profesamos la fe judía: “He aquí tu Dios” que es tres en uno, y algunos mesiánicos predicarnos YHWH Yeshúa es el mismo, pero la última vez que escuchamos algo similar fue en Shemót (Éxodo) 32:4, cuando los ex-esclavos señalaron el becerro de oro y dijeron: “eloheja Eilay – estos son tus dioses”.   El Shemá dice claramente UNO ES, no dice UNO SON demostrando así la unicidad indivisible de ADONAI.

Cuando cierto hombre cuestionó al Rab Yeshúa acerca de cuál fuera el mandamiento más importante, éste en respuesta le dijo precisamente que eran aquellas muy conocidas palabras entre los judíos: (léase El Testimonio de Marqos (Marcos) 12:28-30).

-          «Oye, Israel: YHWH nuestro Dios, YHWH uno es. Y amarás al YHWH Tu Poderoso con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas».

 Aquel hombre respondió a Yeshúa:

-          «Maestro, con verdad has dicho que uno es, y no hay otro además de él»

''Uno es'' concuerda excelentemente con el pronombre singular ''él''.   Más el Padre y el Hijo no es uno, sino son uno.   Y el escritor de este libro fue bien explícito, al decir que Yeshúa vio que aquel escriba había respondido sabiamente, o sea, fue certero en su respuesta.  De esta manera el Maestro mismo hizo referencia al ''Shemá'' de Israel, mostrando su aprobación hacia él, y aun colocándolo como el mandamiento de mayor peso en toda la Escritura.   A más de esto, también reforzó la idea de la unidad de Di-s, cuando en oración dijo al Padre:

-          «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Yeshúa el Ungido, a quien tú has enviado» (Juan 17:3).

Así, pues, es una enseñanza verdadera del Hijo de Di-s el que el Padre celestial sea el único Di-s verdadero.

Conclusión:

Si hubiera muchas divinidades, serían seres y entes materiales, ya que todo lo contable, cuya existencia es similar, no se separa uno de otro sino solamente por los accidentes que le ocurren a los seres y a los entes materiales.   Y si el Creador fuese un ser o un ente material estaría limitado, ya que es imposible ser un ente material sin ser limitado.    Todo ente limitado posee una energía perecedera.   No obstante, nuestro Di-s, Su energía es ciertamente ilimitado e ininterrumpido, ya que la esfera del movimiento diurno gira constantemente, por ende su energía no es material.   Por cuanto que no es un ser material, no Le ocurren los accidentes materiales de forma tal que se divida y se separe de otro, por ende no es posible que sea sino único.

El Shemá nos enseña que Di-s es único y no existe absolutamente ninguna soberanía fuera de Él o que compartiera el poder con El en el mundo sin sujeción a Él y en sometimiento a Su soberanía.  Como tal. Él es indivisible, es inmutable y todo el mundo es conducido por El únicamente.   Aun cuando muchos fenómenos que suceden alrededor nuestro pudieran parecer contradictorios unos con otros, lo cual condujo a muchos pueblos a atribuir poder a distintas deidades que adoraron, la Toráh nos enseña que todo lo que acontece, tanto si nos parece bien o nos parece mal, surge a partir de un Di-s único.   Los Sabios nos enseñan que "todo aquel que entra en ira, se considera como si fuese idólatra".   La razón de esto es que si tuviese presente la Omnisciencia (conocimiento ilimitado de Di-s) y Su Omnipotencia, sabría que aquello que lo está irritando no escapa al Conocimiento y Voluntad Divina.


 
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